La sangre artificial existe y científicos japoneses están desarrollando su mejor versión en la historia

La sangre artificial existe y científicos japoneses están desarrollando su mejor versión en la historia

8 enero, 2020 0 Por BuraCamarin

¿Qué pensarías si pudieras ser salvado mediante una transfusión de sangre sintética sin importar tu tipo de sangre? ¡Los japoneses lo hicieron de nuevo! Científicos japoneses están desarrollando sangre artificial para enfrentar los problemas de donación sanguínea. 

Esto podría marcar un momento importantísimo en la historia de la medicina, pero por una razón distinta a la que nos imaginamos. Resulta que, aunque es probable que no lo supieras, no es la primera vez que se inventan sustitutos para sangre humana. 

sangre artificial japoneses

Fuente: David Warmflash / Geentic Literacy Project

Historia de la sangre artificial

Nos remontamos mucho tiempo atrás, específicamente en el año 1616, cuando William Harvey describió cómo circula la sangre por todo el cuerpo y empezaron los estudios para crear sangre artificial. Después de eso, los médicos probaron muchas sustancias como sustituto de la sangre y todas fallaron.

No obstante, la hemoglobina se probó por primera vez en el año 1868 y prometía muchísimo debido a que podía sustituir los glóbulos rojos y transportar oxígeno. Sin embargo, no tuvo éxito por problemas tecnológicos. La tecnología de la época no ayudaba a aislar el gran volumen de hemoglobina. 

Se intentaron crear muchos tipos de sangre artificial a lo largo de la historia, sin embargo los estudios de la misma se detuvieron cuando se crearon los bancos de sangre. Parecía no haber necesidad de sangre artificial.

No obstante, se descubrió una deficiencia en este sistema, ya que el VIH y la hepatitis podían transmitirse a través de transfusiones de sangre y se renovaron las investigaciones. 

Fuente: Diseñado por Freepik / www.freepik.es

Sangre artificial

La sangre artificial ideal debe ser segura y compatible para cualquier cuerpo humano, también tiene que eliminar cualquier tipo de virus o microorganismos. Debe poder transportar oxígeno por todo el cuerpo y liberarlo cuando sea necesario. También debe poder almacenarse y conservarse mucho más tiempo que la sangre natural. Esos son los requerimientos más importantes para que la sangre artificial funcione.

Por eso, investigadores japoneses desarrollaron sangre artificial que se puede transfundir a pacientes independientemente de su tipo de sangre y puede mejorar enormemente las posibilidades de supervivencia de las personas con heridas graves.

Esta sangre tuvo éxito rotundo cuando se aplicó a conejos. Y para posibles aplicaciones en humanos, la sangre artificial evita problemas de identificación sanguínea en situaciones de emergencia y supera los límites para almacenar sangre real de los donantes.

Fuente: Sangre artificial del Colegio Médico de Defensa Nacional / Asahi.com

Ventajas de la sangre artificial creada por los japoneses

La sangre artificial se puede almacenar a temperatura ambiente durante más de un año. Tampoco se informaron efectos secundarios negativos, como la coagulación de la sangre u otros. Y, a diferencia de la sangre natural, es compatible para cualquier tipo de sangre. 

Normalmente, el tipo de sangre de los pacientes debe confirmarse antes de que puedan recibir transfusiones, por lo que los técnicos médicos de emergencia tienen prohibido transfundir sangre en ambulancias.

Esto es una gran ventaja de la sangre artificial, ya que puede ser aplicada en una emergencia antes de llegar al hospital y garantizar una tasa de supervivencia más elevada.

Fuente: Diseñado por Freepik / www.freepik.es

La nueva sangre sintética inventada por japoneses podría ser la mejor alternativa hasta ahora

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), se donan unos 117,4 millones de unidades de sangre a nivel mundial, pero aún no es suficiente para que todos los casos atendidos tengan un final feliz. No se sabe mucho aún sobre el invento japonés, pero sin duda cualquier otra alternativa para evitar muchas situaciones fatales por falta de donaciones sanguíneas o problemas de transfusión es muy necesaria.