Bura

Alimentación emocional: el riesgo de comer cuando tienes ansiedad

Alimentación emocional: el riesgo de comer cuando tienes ansiedad

¿Te has comido un chocolate cuando estás triste para intentar animarte? Es normal que cada día estemos expuestos a cambios de humor como este, pero si nuestras emociones comienzan a afectar nuestra alimentación, nos enfrentamos a un problema que debemos resolver con rapidez.

Diseñado por Freepik/ freepik.es

¿Qué es la alimentación emocional?

La alimentación emocional es un término que hace referencia el consumo de alimentos ligado a los cambios de humor en una persona, más que por una necesidad biológica. Este consumo suele ser en exceso, ya que mientras más come la persona, peor se siente. ¡Nunca queda satisfecha!

La alimentación emocional comienza cuando una persona experimenta estados de ánimo negativos, como tristeza, frustración y estrés, tras los que termina refugiándose en el consumo de comida.

Diseñado por Freepik/ freepik.es

Sin embargo, son pocos los que sienten ansiedad por alimentos saludables. Lamentablemente, la gran mayoría desea comida chatarra o dulces que no traen beneficios a nuestro cuerpo; solo crean adicciones.

Aunque muchos suelen pensar que al consumir este tipo de alimentos se van a sentir mejor, no se dan cuenta de que esta comida (lejos de actuar como calmante a medio y largo plazo) refuerza el estado de ánimo que están tratando de eliminar y la ansiedad que lo acompaña.

Diseñado por Freepik/ freepik.es

La persona entra en un círculo vicioso, donde cada vez necesita más calorías para frenar la ansiedad y el efecto ansiolítico de la comida cada vez es menor, por lo que es difícil encontrar saciedad en los alimentos. Por esta razón, muchas personas vuelven a sentir esta afección apenas terminan de comer.

Diseñado por Freepik/ freepik.es

¿Cuáles pueden ser las causas de la alimentación emocional?

La alimentación emocional puede tener diversos orígenes. Entre ellos, podemos mencionar:

  • Antecedentes de adicciones: las personas que anteriormente eran fumadoras o adictas a otras sustancias, pueden haber reemplazado su fuente de placer por la comida.
  • Influencias sociales: el tener presiones externas o llevar una vida llena de situaciones estresantes puede generar angustia y ansiedad.
  • Obsesión con los alimentos: muchas personas se obsesionan con la comida y gran parte del tiempo están pensando en qué comer, a qué horas comerán y demás.
  •  Autocrítica: ser demasiado exigente contigo mismo, así como tener pensamientos negativos hacia sobre ti mismo, puede activar la alimentación emocional.
alimentación emocional poder
Diseñado por Freepik/ freepik.es

Trucos para combatir la alimentación emocional

Una buena dieta es fundamental para contrarrestar este problema. Además, hay alimentos que influyen en el estado de ánimo. Ese es el caso de aquellos que contienen triptófano, entre los que podemos mencionar: los huevos, pavo, pollo, pescado, lácteos, frutos secos, bananas, aguacate, cereales, legumbres y semillas.

Diseñado por Freepik/ freepik.es

Por esta y muchas razones más, debes aprender a diferenciar el hambre como necesidad biológica y el hambre emocional. La comida poco saludable no es la solución ni llena los vacíos emocionales. Por eso, tienes que llevar una vida sana y así te evitarás problemas más serios y te sentirás mucho mejor.

¿Lograste salir de manera exitosa de una situación similar? ¿Te animarías a compartir tu historia? Puede ser de gran ayuda para otros.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Pin It on Pinterest

A %d blogueros les gusta esto: