Descubriendo FICAIJ: maestro Liendo asume la producción del 10mo. Festival Audiovisual Infantil de Mérida

Descubriendo FICAIJ: maestro Liendo asume la producción del 10mo. Festival Audiovisual Infantil de Mérida

Me acerqué por vez primera al Festival Audiovisual Infantil y Juvenil de Mérida en su novena edición. Sabía de su existencia y desde unos años atrás rondaba de algún modo este evento cinematográfico que me parecía tan indispensable como urgente. Hay que situarse en el contexto: abrir una puerta que fortalezca el proceso educativo a niños y adolescentes, habitantes de un país envuelto en una de las más graves crisis sociales de su historia es, bastante más que una proeza, un paso adelante hacia construir el país que queremos tener.

Juan Carlos Liendo – Productor General 10mo. FICAIJ Mérida, Venezuela

Intrigado por lo que parecía una fiesta destinada a niños – que no tengo – envuelta en el “maravilloso mundo del cine” me costaba entender si el objetivo era tan solo mostrar películas o que estas sirvieran de excusa para abrir espacios al fortalecimiento de sus procesos educativos.

 

Tuve suerte, descubrir que FICAIJ, como concepto, había logrado mezclar ambos propósitos en un ambiente divertido y responsable, me hizo pensar que se trataba de un evento que merecía una atención más cercana. Siempre pienso que las cosas llegan cuando tienen que llegar; a dos días de la inauguración de un festival que marca un hito en la carrera de obstáculos que significa educarse en la edad más difícil de cualquier persona, lo más bonito que siento es que ha llegado mi día.

Invitados nacionales e internacionales

10 años de FICAIJ.

Han sido diez años. Muchos de los que hoy forman parte del equipo que hace posible FICAIJ me han contado la bonita confidencia de haber sido espectadores o jurados de ediciones anteriores y haber quedado enganchados con la experiencia. Otros me han dicho que por diez años han abrazado el Festival como la gran oportunidad para encontrarse de cerca con un proyecto que no solo les hace sentirse útiles, también se les ha convertido en una semana de vida indispensable.

 

Pues bien, después de mucho rondarlo, finalmente he llegado al corazón de FICAIJ. Producir un evento en el que se proyectan 109 obras audiovisuales provenientes de lugares tan disímiles como Chile o Croacia en 7 colegios de Mérida, ante una audiencia de casi tres mil niños y adolescentes es tanto un esfuerzo notable, como una recompensa. Trabajar con niños o para niños es una tarea complicada que hace sencillo equivocarse, porque con ellos no puede funcionar nada más que la verdad; pero, por suerte, la verdad es lo que se encierra detrás de la magia del cine y ellos lo aceptan de manera envidiable.

Jurado juvenil y adulto del festival

Miles de personas disfrutaron la experiencia del FICAIJ.

No en balde, más de 40 mil niños, adolescentes y jóvenes han sido destinatarios de diez ediciones realizadas hasta la fecha sin interrupciones. Todos los formatos y la mejor disposición para lograrlo han hecho que el festival se reinvente en cada nueva edición; este año por ejemplo, al igual que el pasado, el evento enfrenta problemas propios de movilización de los alumnos y va a los colegios. Es una dificultad contrapuesta a otra; no es más fácil producir un ciclo de proyecciones en un sitio único, que producir varias en colegios de la ciudad; solo cambia la logística y de eso se ocupará un equipo de entusiastas colaboradores voluntarios, que este año se han lucido conquistando las directivas de 7 colegios emblemáticos de Mérida.

 

Estamos a pocas horas del primer día; yo, como productor de la décima edición estoy a pocas horas de mi primer FICAIJ y la primera vez es un territorio del que nunca se regresa igual. Agradeceré los cambios que el décimo Festival Audiovisual Infantil y Juvenil de Mérida 2019 traiga a mi vida y seguramente algo cambiará en mi larga carrera de aprendizaje. Tendré que agradecerlo a los niños que disfruten este festín cuya oferta es la voz de los niños del mundo. Eso, como objetivo es, ni más ni menos, un objetivo de vida.

Jurado infantil del festival

El lunes empieza el festival. Solo hay que prepararse para sortear dificultades porque sin duda estas se presentarán y habrá que superarlas. Con todo en su punto, un equipo de producción se lanza al mundo del cine desde la cabina del proyeccionista: buena luz y buen sonido; los niños de Mérida lo merecen.